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Cómo justificar el interés superior de los acreedores sin concurso

acreedores sin concurso

Cuando una empresa está en crisis, el término concurso de acreedores suele aparecer en la conversación. Solo escucharlo ya puede generar inquietud, y es normal. Pero no siempre es la única opción ni la más recomendable.

La ley ofrece salidas alternativas, más flexibles, que permiten ganar tiempo, proteger la actividad de la empresa y, sobre todo, garantizar que los acreedores van a estar mejor que si se llegase al concurso. Esa idea, que se conoce como interés superior de los acreedores, es lo que puede marcar la diferencia entre un cierre traumático y una segunda oportunidad.

En Martín & Asociados, asesores financieros, ayudamos a empresas en crisis a encontrar la mejor solución para su caso. Si tu empresa está en un momento difícil, o quieres estar prevenido por si en algún momento lo está, sigue leyendo.

 

 

 

¿Qué es el concepto de “interés superior” en el derecho concursal?

El interés superior de los acreedores es una forma de decir que cualquier solución que se plantee debe dejar a los acreedores en mejor situación que si la empresa acabara liquidada en un concurso.

Es, en el fondo, un principio de sentido común. Si con una propuesta de reestructuración la empresa puede seguir viva, generar ingresos y devolver parte (o la totalidad) de la deuda, los acreedores estarán más protegidos que si todo termina con un cierre.

La prioridad no es solo salvar la empresa, sino demostrar que esa solución también es la más justa y beneficiosa para quienes han confiado en ella.

 

¿Cómo funcionan las pólizas de crédito para empresas?

Si las líneas de confirmación son un apoyo para tus pagos a proveedores, las pólizas de crédito son ese colchón que te da margen para cubrir gastos imprevistos. O retrasos en cobros.

A diferencia de un préstamo tradicional, una póliza de crédito te permite disponer solo del dinero que necesites dentro del límite pactado. Además pagas intereses solo por el capital que usas.

¿Un ejemplo? Si tienes una póliza de 100.000 € y solo utilizas 30.000 €, los intereses se calcularán sobre esos 30.000 €, no sobre el total. Esto te da una flexibilidad enorme, sobre todo si trabajas en sectores con temporadas fuertes y otras más tranquilas.

Eso sí, las pólizas no son eternas. Se suelen renovar cada año o cada dos años, y el banco revisa tus cuentas antes de aprobar cada renovación. Aquí es donde contar con una buena estrategia financiera es esencial para que no te recorten el límite o te retiren el producto. Si necesitas un asesor financiero para superar una crisis en tu empresa, cuenta con nuestro equipo.

 

Herramientas para demostrarlo: plan de reestructuración y viabilidad

La teoría está clara, pero, ¿Cómo se demuestra que una alternativa al concurso es realmente mejor para los acreedores? Vamos a ver dos documentos esenciales en estos casos.

 

El plan de reestructuración

En él se definen las medidas financieras y organizativas necesarias para dar oxígeno a la empresa. Renegociar la deuda con los bancos hasta vender activos que no son estratégicos. O ajustar determinados costes. El plan debe transmitir que existe un camino claro para cumplir con los compromisos adquiridos.

 

El plan de viabilidad

De nada sirve ordenar las cuentas si la empresa no tiene futuro en el mercado. Por eso, el plan de viabilidad aporta la visión a medio y largo plazo. Con previsiones de ingresos, con un listado de clientes, con los contratos que están en curso, etc. Es la prueba de que la empresa no solo quiere pagar, sino que puede hacerlo gracias a su actividad.

Ambos planes, trabajados al detalle, son la mejor carta de presentación para justificar el interés superior de los acreedores.

 

 

Negociación con acreedores: cómo alinear intereses

Negociar nunca es fácil. Cada acreedor tiene sus prioridades. Por un lado los bancos quieren garantías, por otro los proveedores buscan seguridad de cobro y, por último, los trabajadores necesitan mantener su empleo. Y, a veces, parece imposible ponerlos a todos de acuerdo.

Mantener viva la empresa es lo que asegura que todos salgan beneficiados. ¿Cómo se logra?

  • Con transparencia: contar la situación real sin esconder nada.
  • Con diálogo constante: escuchar las preocupaciones y adaptarse cuando sea posible.
  • Con propuestas claras: mostrar de qué manera cada parte va a salir mejor parada apoyando la solución.

Cuando los acreedores perciben honestidad y un plan creíble, la negociación fluye. Y ahí es donde contratar asesores financieros para empresas en crisis, como nuestro equipo, es vital. No solo se trata de diseñar la estrategia, sino de transmitir confianza a todas las partes implicadas.

 

Casos en los que se ha evitado el concurso con éxito

Podemos hablar de teoría todo lo que queramos, pero lo cierto es que hay empresas que ya lo han conseguido.

  • Una compañía industrial que, tras una caída brusca de pedidos, logró refinanciar su deuda y ganar liquidez gracias a un plan bien planteado.
  • Un negocio familiar que, con diálogo abierto con proveedores y una propuesta realista, consiguió aplazar pagos y seguir adelante sin recurrir al concurso.
  • Una empresa de servicios que convenció a sus acreedores de que su cartera de clientes futuros generaría ingresos suficientes para cumplir con sus compromisos.

Todas ellas partían de situaciones muy difíciles. Y sin embargo, con un buen plan y el asesoramiento adecuado, demostraron que el concurso no era la única salida posible.

 

Cómo lo plantea la Ley Concursal actual

En los últimos años la Ley Concursal ha evolucionado para dar más protagonismo a las soluciones preventivas. Hoy el legislador apuesta por mecanismos como los planes de reestructuración, que permiten anticiparse al concurso y buscar acuerdos beneficiosos para la empresa y para los acreedores.

El objetivo es evitar el concurso siempre que haya una alternativa razonable y bien fundamentada. Eso sí, la ley exige que se justifique con documentación sólida. No basta con buenas intenciones, sino que hay que demostrar con números, previsiones y estrategias que los acreedores recibirán más con la reestructuración que con la liquidación.

Una salida posible si se actúa a tiempo.

 

 

Si tu empresa está en un momento delicado y temes que el concurso sea inevitable, recuerda que siempre hay margen de acción. Podemos ayudarte a diseñar una estrategia realista, negociar con tus acreedores y demostrar que la continuidad de tu empresa es la mejor opción para todos.

 

Pide una primera consulta con nuestro equipo y descubre cómo podemos acompañarte en este proceso.

 

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