Hay un momento en el que ya lo sabes.
Sabes que la situación de tu empresa es demasiado compleja. Que los números no salen. Que las llamadas de acreedores se acumulan. Y que, por mucho que intentes buscarle la vuelta, el concurso de acreedores empieza a aparecer en las conversaciones.
Si estás en ese punto, lo primero que queremos decirte es que no pasa nada por estar aquí. De verdad. En Martín & Asociados llevamos más de 30 años acompañando a empresas en momentos como este, y lo que hemos visto una y otra vez es que si hay algo clave es llegar con la documentación del concurso de acreedores preparada. Porque el concurso de acreedores tiene un procedimiento legal muy claro. Pero ese procedimiento empieza siempre con los mismos papeles. Y saber cuáles son, antes de que te los pidan con urgencia, te ahorra tiempo, evita sumar más estrés y más nervios, y, en muchos casos, también ahorra dinero.
En resumen: la documentación para un concurso de acreedores se agrupa en cuatro bloques: los estados financieros de los últimos tres ejercicios, el listado completo de acreedores y los contratos vigentes, las declaraciones fiscales y laborales obligatorias, y la documentación societaria de la empresa. Reunir estos documentos antes de iniciar el proceso agiliza la tramitación y reduce el riesgo de errores ante el juzgado.
Estados financieros y balances actualizados
Imagina que el juzgado, y que tu propio asesor financiero, necesitan entender de un vistazo en qué situación está tu empresa. Esa fotografía financiera la dan los estados contables. Y tienen que estar al día.
Esto quiere decir que hay que preparar los balances de situación, las cuentas de pérdidas y ganancias y los estados de flujos de efectivo de los últimos tres ejercicios cerrados. Documentos firmados por el administrador o representante legal. Y si la empresa tiene obligación de auditoría, también los informes de auditoría correspondientes.
Hasta aquí, es probable que ya lo tuvieras claro. Lo que muchas veces sorprende es que también hay que aportar un balance provisional a fecha de presentación del concurso. Es decir, no solo cómo estabas el año pasado, sino cómo estás ahora mismo.
Y hay un documento fundamental, las previsiones de tesorería a corto plazo. Sirven para demostrar la situación de insolvencia y para que el administrador concursal pueda valorar si la empresa tiene opciones de continuidad durante el proceso.
Si la contabilidad no está al día, la prioridad ahora mismo es ponerse al día. Llegar a este proceso con las cuentas desordenadas no ayuda. Si necesitas una mano para ordenarlo, esto es justo lo que hacemos como abogados especialistas en concurso de acreedores.
¿No sabes si tus cuentas están listas para un concurso? Cuéntanos tu situación y lo revisamos contigo.
Listado de acreedores y contratos vigentes
Este bloque es uno de los más delicados de todo el proceso. Y también uno de los que más errores concentra.
La ley exige presentar un listado completo de acreedores: nombre o razón social, domicilio y cuantía del crédito de cada uno. Y cuando decimos completo, es completo de verdad. Proveedores. Bancos. Hacienda. Seguridad Social. Socios que hayan prestado dinero a la empresa. Todos.
¿Por qué insistimos tanto en esto? Porque una omisión aquí no es solo un error técnico. Es algo que puede comprometer tu posición ante el juzgado y alargar el proceso de una manera que no necesitas en este momento.
Además del listado de acreedores, necesitarás reunir todos los contratos vigentes, como arrendamientos, acuerdos con clientes, contratos de suministro, operaciones de leasing o renting, líneas de crédito activas, avales concedidos. Básicamente, todo aquello que tenga implicaciones económicas para tu empresa a día de hoy.
Eso es justo el trabajo de un buen asesor financiero especializado en crisis empresariales. Pero solo puede hacerlo bien si tiene el cuadro completo. No la mitad. Todo. Si no sabes por dónde empezar, en Martín & Asociados te ayudamos a ordenarlo sin que tengas que hacerlo solo. Y si el proceso avanza, contar con un buen administrador concursal marca la diferencia.
Declaraciones fiscales y laborales obligatorias
Vamos a ser sinceros. Este es el apartado que más veces hemos visto generar un nudo en el estómago. Y es normal. Porque cuando las cosas con Hacienda o con la Seguridad Social no están del todo en orden, enfrentarse a este listado puede parecer enorme.
Pero vamos paso a paso.
En el ámbito fiscal, necesitas las declaraciones de IVA de los últimos cuatro trimestres, las dos últimas declaraciones del Impuesto sobre Sociedades y las liquidaciones de retenciones del IRPF. Y dos documentos que el juzgado va a pedir sí o sí: el certificado de deuda con la Agencia Tributaria y el certificado de deuda con la Seguridad Social. No son opcionales. Sin ellos, el proceso no avanza.
En el ámbito laboral, necesitas un listado actualizado de todos tus empleados, con categorías, antigüedades y salarios. Si hay salarios pendientes o indemnizaciones devengadas, también tienen que aparecer. Y si has tramitado un ERTE o cualquier otra medida de flexibilidad laboral, guarda toda esa documentación también.
Todo este procedimiento está regulado en el texto refundido de la Ley Concursal, que conviene tener como referencia oficial. ¿Mucho? Sí. ¿Imposible? Para nada. La clave está en cómo lo organizas. Y de eso hablamos justo en el siguiente apartado.
Cómo organizar y entregar la documentación al abogado
Tener los documentos es la mitad del trabajo. La otra mitad es entregarlos de una forma que permita trabajar bien desde el primer momento. Porque el tiempo que se pierde buscando papeles es tiempo que no se dedica a lo que de verdad importa, que es buscar la mejor salida para tu empresa.
Cuatro cosas que marcan la diferencia:
- Digitaliza todo. Escáner, fotos de calidad, PDFs con nombres que tengan sentido. Nada de “documento_final_2_revisado”. Un archivo bien nombrado parece una tontería hasta que tienes que encontrarlo a las diez de la noche antes de una reunión importante.
- Organiza por bloques. Estados financieros en una carpeta. Acreedores y contratos en otra. Fiscalidad y laboral en otra. No mezcles. Bajo presión, el cerebro tiende a acumular en lugar de ordenar. Hazlo antes de que llegue esa presión.
- Sé transparente con tus asesores financieros. Esta es la más importante, sin duda. No ocultes deudas. No silencies activos. No pienses “esto ya lo vemos después”. La información que llega tarde nunca ayuda, siempre complica. Y los que estamos al otro lado estamos aquí para ayudarte, no para juzgarte.
- Actúa cuanto antes. En un concurso de acreedores los plazos no esperan. Cuanto antes esté todo preparado, más margen hay para trabajar con cabeza fría. Y con cabeza fría se toman mejores decisiones.
A veces solo hace falta una conversación para que todo esto deje de parecer tan grande. Y recuerda que el concurso no siempre acaba en liquidación: existen vías como la venta de unidades productivas o incluso alternativas al propio concurso que conviene
valorar a tiempo.
Checklist de documentación para el concurso de acreedores (plantilla descargable)
Hemos resumido todo lo anterior en un checklist para que no tengas que releer el artículo cada vez que vayas a buscar un documento. Imprímelo, guárdalo, compártelo con quien lo necesite. Es tuyo.
Estados financieros y contabilidad
- Balances de situación de los últimos 3 ejercicios
- Cuentas de pérdidas y ganancias de los últimos 3 ejercicios
- Balance provisional a fecha actual
- Informes de auditoría (si procede)
- Previsiones de tesorería a corto plazo
Acreedores y contratos
- Listado completo de acreedores con cuantías
- Contratos de arrendamiento vigentes
- Contratos con clientes y proveedores en vigor
- Operaciones de leasing o renting
- Préstamos, líneas de crédito y avales activos
Fiscal y laboral
- Declaraciones de IVA (últimos 4 trimestres)
- Declaraciones del Impuesto sobre Sociedades (últimos 2 años)
- Liquidaciones de retenciones de IRPF
- Certificado de deuda con la Agencia Tributaria
- Certificado de deuda con la Seguridad Social
- Listado de empleados con salarios y antigüedad
- Documentación de ERTEs u otras medidas laborales (si procede)
Documentación societaria
- Escrituras de constitución y estatutos actualizados
- Poderes de representación vigentes
- Actas del consejo de administración relevantes
Preguntas frecuentes sobre la documentación del concurso de acreedores
¿Qué documentación se necesita para presentar un concurso de acreedores?
Se necesitan cuatro bloques de documentos: los estados financieros de los tres últimos ejercicios más un balance provisional actual, el listado completo de acreedores y los contratos vigentes, las declaraciones fiscales y laborales obligatorias con los certificados de deuda de Hacienda y la Seguridad Social, y la documentación societaria de la empresa.
¿Cuánto tiempo se tarda en reunir la documentación del concurso?
Depende del estado de la contabilidad. Si las cuentas están al día, puede prepararse en pocas semanas. Si están desordenadas, lo primero es regularizarlas, porque presentar el concurso con documentación incompleta alarga el proceso y debilita la posición ante el juzgado.
¿Qué pasa si olvido incluir a un acreedor en el listado?
Una omisión en el listado de acreedores no es solo un error técnico: puede comprometer la posición de la empresa ante el juzgado y retrasar el procedimiento. Por eso el listado debe ser completo e incluir proveedores, bancos, Hacienda, Seguridad Social y socios que hayan prestado dinero.
¿Necesito un abogado para preparar la documentación del concurso?
Sí. La solicitud de concurso de acreedores requiere asesoramiento de abogados y economistas especializados en derecho concursal, que revisan la documentación, detectan lo que falta y planifican la mejor salida para la empresa, ya sea un convenio, la venta de unidades productivas o la liquidación.
Si ahora mismo estás mirando esta lista y no sabes por dónde empezar, no tienes que hacerlo solo. En Martín & Asociados revisamos contigo lo que tienes, identificamos lo que falta y te acompañamos desde el primer documento hasta el último paso del proceso.
Con toda la confidencialidad del mundo. Porque lo más difícil no es reunir los papeles. Es decidir pedir ayuda. Y si estás leyendo esto, ya has dado ese paso.
Hablemos de tu situación. Contacta con Martín & Asociados y revisamos juntos la documentación de tu concurso de acreedores, con total confidencialidad.

